Los pestiños son uno de los dulces más tradicionales de la repostería del sur de España. Muy presentes en Andalucía, forman parte del recetario popular desde hace siglos y siguen apareciendo en muchas casas cuando llega la Cuaresma o la Semana Santa.
Su origen probablemente se remonta a la época de Al-Ándalus. En la cocina andalusí ya se preparaban masas fritas aromatizadas con especias y semillas que después se endulzaban con miel. Con el paso del tiempo estas elaboraciones fueron evolucionando y adaptándose a los ingredientes y costumbres locales hasta dar lugar a los pestiños que conocemos hoy.
La base de la receta es sencilla: una masa elaborada con harina, aceite y vino, que se aromatiza con ingredientes muy característicos como la piel de limón, la matalahúva (semilla de anís dulce) y el ajonjolí (semilla de Sésamo). Después se estira la masa, se forman pequeñas piezas y se fríen en aceite hasta que quedan doradas y crujientes.
Como ocurre con muchas recetas tradicionales, cada región e incluso cada casa tiene su manera de terminarlos. En algunos lugares se bañan en miel templada, mientras que en otros se rebozan simplemente en azúcar y canela.
Lo que sí se mantiene siempre es ese aroma tan particular que llena la cocina cuando empiezan a freírse: el del aceite previamente aromatizado con limón, matalahúva y ajonjolí.
En el siguiente vídeo puedes ver paso a paso cómo preparar unos pestiños caseros, siguiendo una elaboración sencilla y muy fiel a la tradición.
Receta completa
Si quieres ver la receta con ingredientes, cantidades y todos los pasos detallados, puedes consultarla aquí:
👉 https://maiorisbaker.com/recetas/pestinos-cordobeses-caseros/
