
Los tiempos pueden variar según la temperatura ambiente y el equipo.
Qué vamos a conseguir
El Pan de Muerto es un pan enriquecido tradicional mexicano, de miga tierna y aromática, caracterizado por su perfume de agua de azahar y por la decoración en forma de huesos que recorre su superficie.
En esta masa es importante desarrollar bien el gluten antes de incorporar la mantequilla. Después, la fermentación y el formado deben hacerse con cuidado para conservar una masa ligera y conseguir que tanto el cuerpo del pan como los huesitos mantengan su forma durante el horneado.
Elaboración
Sigue los pasos en orden y utiliza los tiempos como referencia.
- 01
Preparar los líquidos
Disuelve la levadura fresca en la leche. En otro recipiente mezcla los huevos con el agua de azahar.
- 02
Iniciar la masa
Coloca en la amasadora la leche con la levadura, la harina, el azúcar y la sal. Mezcla a velocidad baja hasta que los ingredientes comiencen a integrarse y obtengas una masa homogénea.
- 03
Incorporar el huevo
Añade poco a poco la mezcla de huevo y agua de azahar, esperando a que la masa absorba cada incorporación antes de continuar. La masa irá ganando hidratación y elasticidad.
- 04
Desarrollar el gluten
Continúa amasando y aumenta ligeramente la velocidad cuando la masa haya cohesionado. Sigue hasta que se vuelva elástica, se despegue de las paredes del bol y pueda estirarse sin romperse con facilidad.
- 05
Incorporar la mantequilla
Añade la mantequilla en tres veces. Espera a que cada incorporación quede completamente absorbida antes de añadir la siguiente. Al terminar, la masa debe verse lisa, brillante, suave y elástica.
- 06
Primera fermentación
Pasa la masa a un bol ligeramente engrasado, recoge los bordes hacia el centro para darle algo de tensión y cúbrela. Deja fermentar entre 1 hora 30 minutos y 2 horas, hasta que haya aproximadamente duplicado su volumen y se note ligera y aireada.
- 07
Dividir y formar
Reserva dos porciones de unos 50 g para los huesitos y otra de unos 25 g para la bola central. Desgasifica ligeramente la masa restante, forma una pieza redonda con tensión y colócala sobre papel de horno con la parte lisa hacia arriba.
- 08
Formar los huesitos
Alarga cada una de las dos porciones de 50 g y ruédalas con tres dedos para marcar los característicos huesitos. Humedece ligeramente con agua los puntos de unión y coloca ambas piezas cruzadas sobre el pan.
- 09
Colocar la bola central
Forma una bola con la porción de 25 g. Haz una pequeña hendidura en el centro del pan, humedécela ligeramente y coloca encima la bola presionando con suavidad.
- 10
Segunda fermentación
Cubre el pan para evitar que la superficie se seque y deja fermentar unos 45 minutos. Mientras tanto, precalienta el horno a 165 °C.
- 11
Preparar para el horno
Humedece ligeramente la superficie con un pincel mojado en agua y bien escurrido. No buscamos empapar la masa, solo dejar una fina película de humedad.
- 12
Hornear
Hornea a 160–165 °C durante 35–40 minutos, hasta que el pan esté bien dorado y los huesitos presenten una ligera coloración.
- 13
Enfriar
Pasa el pan a una rejilla y deja que pierda bien el calor antes de decorarlo. La superficie debe estar firme y suficientemente fría para que la mantequilla no se funda en exceso.
- 14
Decorar
Extiende una capa uniforme de mantequilla pomada sobre toda la superficie. Cubre generosamente con azúcar, recuperando el que caiga para volver a espolvorearlo hasta conseguir el acabado blanco característico.
Claves para que salga bien
- Desarrolla el gluten antes de incorporar la mantequilla; la masa debe poder estirarse sin romperse con facilidad.
- Añade la mantequilla poco a poco y no incorpores una nueva porción hasta que la anterior haya sido absorbida.
- La primera fermentación termina cuando la masa ha ganado claramente volumen y se percibe ligera y aireada; el tiempo es orientativo.
- Humedece ligeramente los puntos de unión para que los huesitos y la bola central queden bien sujetos.
- No apliques la mantequilla de acabado con el pan caliente: deja que pierda suficiente temperatura para evitar que se funda y escurra.
Después de la elaboración
Déjalo reposar unos minutos después de cubrirlo con azúcar para que el acabado se asiente. El Pan de Muerto se disfruta especialmente fresco, cuando la miga conserva toda su ternura y el aroma del agua de azahar resulta más evidente. Es un pan pensado para cortar, compartir y acompañar con café, chocolate o una bebida caliente.
La receta paso a paso
Consulta el vídeo para reconocer las texturas y los puntos clave de la elaboración.
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